Facebook, tejiendo la telaraña de las redes sociales
Tanya Imaña Serrano
Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA)
taelimas@yahoo.com ; taelimas@hotmail.com
Resumen
El Facebook, que fue concebido para universitarios, se ha convertido en una de las redes
sociales más grandes del mundo. Existe una red que lleva el nombre de Bolivia, con
más de 11.000 usuarios, y un promedio de 150 nuevos miembros al día. De esta red se
desprende una gran cantidad de grupos que, aumentan vertiginosamente y que abordan
los temas más variados. La Comunicación Mediada por Computadora (CMC), cada vez
más común, es abordada. Por otro lado, se busca esbozar un perfil del usuario boliviano,
que forma parte de los más de 40 millones de miembros con los que cuenta el Facebook.
Facebook, tejiendo la telaraña de las redes sociales
Redes, hoy todo gira entorno a las redes, más aún si pensamos en la
Comunicación Mediada por Computadoras (CMC), lo que obliga a incluir a la Internet,
la red de redes. Pero si hablamos de redes sociales y de CMC sin duda alguna lo
primero que viene a la mente es el Facebook. Según la agencia de noticias EFE, con
más de 40 millones de usuarios hasta la última semana de septiembre de este año, el
Facebook, una creación de estudiantes de Harvard, ha llamado la atención de Microsoft
y ha desbancado a otro tipo de redes sociales en línea, en aproximadamente un año. Si
bien esta plataforma fue creada en 2004, dos años más tarde el ingreso dejó de estar
restringido a la comunidad universitaria estadounidense. Ahora, al usuario le basta
poseer una cuenta de correo electrónico para adentrarse en el Facebook y tejer su propia
telaraña.
El inicio
Pese a que la autoría está en discusión y los pleitos llegaron a los estrados
judiciales, debido a un supuesto plagio, los usuarios siguen creciendo. En el caso de la
red (network) denominada Bolivia, objeto de este estudio, el promedio de miembros
nuevos es de 150 por día, ello sin contar a los usuarios que ingresan en el Facebook y no
se apuntan a una red.
Wikipedia define al Facebook como un sitio de redes sociales, cuyo “nombre
hace referencia al boletín que la administración de muchas universidades entrega a los
estudiantes del primer año con la intención de ayudarlos a que se conozcan más entre
ellos” (WIKIPEDIA s/f).
Esta plataforma incluye diversas aplicaciones, que le permiten al usuario, entre
otras opciones, subir fotografías y videos, jugar, responder ‘trivias’, consultar su
horóscopo, planear encuentros y actividades, pero sobre todo comunicarse con otras
personas y conformar redes sociales. Castells (1996; 395) definía a las comunidades
virtuales como redes electrónicas autodefinidas de comunicación interactiva,
organizadas en torno a un interés compartido, aunque a veces la comunicación se
convierte, en sí misma, en la meta.
Lo decía Trejo: “… la sustitución de los espacios convencionales de relación
personal y social por los sitios virtuales que creamos en la red de redes, ya no sólo es
una hipótesis futurista: forma parte de nuestras realidades contemporáneas” (TREJO, en
FINQUELIEVICH y otros 2000; 42).
Lo de las fronteras quedó atrás, hace mucho, por eso no debe extrañar que las
redes se conformen entre personas que viven en distintos lugares del mundo y cuya
lengua madre no sea el inglés, idioma oficial de esta plataforma. Conocimientos básicos
de esta lengua le permiten al usuario dar sus primeros pasos, subir un perfil, añadir
amigos, y de ahí en adelante… lo que venga.
Comunicación Mediada por Computadora
“A la mediación la entendemos como un sistema que vierte sentidos de vida y
que interviene en los procesos personales y colectivos para transformar, definir, sugerir,
idear, resaltar y construir representaciones del mundo” (BAUTISTA, Cit. por
GUARDIA, 1999; 29).
Pues bien, el Facebook se convierte en un complemento de las actividades
propias de la relación cara a cara. Así, los usuarios planean, anuncian e invitan a sus
actividades en ‘events’, donde deben confirmar su asistencia sin necesidad de otra
mediación, como la telefónica; suben fotografías y videos de los eventos que ya
sucedieron, entre ellos conciertos, fiestas, cumpleaños y marchas de protesta; se anotan
y reclutan a otros miembros para diferentes causas a favor de los niños de la calle, las
personas que viven con VIH, los animales, etc.
Yadav estima que diariamente se suben más de 1,5 millones de fotografías al
Facebook, por lo que afirma que ésa es una de sus aplicaciones más populares, entre
otras cosas porque no existe un límite de almacenaje y porque el subirlas es fácil para el
usuario. En Bolivia, los ‘facebookeros’ utilizan el servicio con regularidad.
Los ‘events’ han sido muy bien aprovechados por empresas locales que
encuentran en el segmento adolescente-joven su público objetivo. El Facebook,
entonces, se convierte en elemento de sus campañas publicitarias. El mix de medios
ahora incluye, además del ‘mailing’ la creación de grupos y el anuncio de sus
actividades en el Facebook. Aprovechan esta plataforma algunas telefónicas, los
productores de espectáculos musicales internacionales y las constructoras de
condominios y departamentos.
Asimismo, debe tomarse en cuenta los sectores para anunciar productos y
servicios que posee, al igual que otras cadenas, la red Bolivia. Allí se puede encontrar
desde iPods hasta casas, pasando por prendas de vestir.
Por otra parte, los sucesos sociopolíticos y económicos que ocurren en el país y
en el mundo no pasan desapercibidos, aparecen grupos que están en contra, por ejemplo
del veto a la altura que la FIFA dio a Bolivia; otros que están en contra de que el
presidente, Evo Morales, obtenga el premio Nobel de la paz; también están aquellos que
llaman a marchar por la capitalía plena de Sucre, o porque la sede de gobierno no se
mueva de La Paz.
Las redes no sólo se tejen entorno a lo ‘real’ sino también alrededor de otras
mediaciones, como la de la televisión. Los grupos que hacen referencia a programas que
se transmiten por la pantalla chica no faltan. Demás está decir que los usuarios se
agrupan entorno a sus preferencias de películas, libros y sus autores, cantantes y grupos
musicales, y videojuegos. Y, como no podía ser de otra manera, también hay equipos
entorno al Facebook.
‘Facebookeros’
Los usuarios frecuentes se hacen llamar ‘facebookeros’ y en algunos casos
abogan porque la plataforma no se popularice demasiado, que se mantenga dentro de un
‘elite’. Sin embargo, ‘si no estás en el facebook, no existes’, ‘todo el mundo está ahí’.
Esas son las razones más frecuentes para que los cibernautas creen una cuenta en esta
plataforma.
Rheingold, manifiesta que la gente se reúne en las comunidades virtuales de la
misma manera en que antiguamente lo hacía en los cafés, con el fin de charlar y discutir,
pero más que eso, esperando encontrarse con los conocidos de siempre y sentir ese calor
de estar entre amigos, entre gente que, como uno, siempre se da una vuelta por ahí, por
más de que tenga cosas que hacer. (RHEINGOLD, Cit. por FEJLER en
FINQUELIEVICH y otros 2000; 251).
Así, son comunes los grupos, y ¡cómo no!, que hacen referencia a universidades
y colegios. La nostalgia tiene lugar en el caso de que se trate de exalumnos, y los
problemas cotidianos son el tema más abordado, si son estudiantes activos. El
encontrarse con (ex)compañeros de trabajo en el Facebook tampoco es novedad. Las
actividades de extensión de la empresa, institución o grupo de colegas se publican en la
plataforma. Van desde anuncios, hasta fotografías, pasando por comentarios.
La actividad nocturna, ‘bolichera’ es una de las más explotadas a la hora de abrir
grupos. Los parroquianos a las discotecas, pubs o lounges son los encargados de
crearlos, pero también están los dueños, que no dudan en recurrir a los ‘facebookeros’
para realizar estudios de mercado. Similar es la situación de humoristas que presentan
espectáculos teatrales y televisivos, que gracias al Facebook tienen más que aplausos
como retroalimentación.
Ni el juego ni la fantasía faltan. Los ‘facebookeros’ recurren a aplicaciones
como Zombies, Vampires y Werewolves, que ‘infectan’ a otros usuarios y les otorgan
puntos por cada ‘adepto’ que consigan. Es necesario resaltar que las aplicaciones son
creadas por programadores externos a la plataforma, que ofrece ciertas instrucciones
para la concreción de aplicaciones que pueden ser bajadas a discreción por el usuario.
A través de este tipo de aplicaciones o de otras, como Fortune cookie, Booze
mail y Superpoke, que envían mensajes verboicónicos, las redes sociales van creciendo.
En realidad, cada nuevo amigo que el usuario añade tiene su propia red, por lo que la
telaraña se proyecta hacia el infinito. Una de las formas más comunes de encontrar a los
amigos, que se conoce de las relaciones cara a cara, es a través de la lista de amigos de
alguno que figure en la nuestra. De esta manera, las peticiones para aceptar a un nuevo
miembro de este registro incluyen la cantidad de camaradas en común.
Estirando la madeja… para tejer
Sin embargo, la importancia de poseer una cuenta de correo-e no debe ser
subestimada, no sólo porque se trata del requisito indispensable para inscribirse en el
Facebook, sino porque es a través de este medio que se pueden tejer las redes, que
trascienden la plataforma con el único propósito de aumentar su tamaño.
Un anuncio de que el Facebook no guardará ni compartirá la contraseña que el
usuario ingrese para que la lista de contactos de su cuenta de correo-e aparezca se
muestra a manera de garantía. Si el amigo ya usa la plataforma el sistema lo
discriminará y le permitirá al usuario que busca, enviar un pedido de inclusión, caso
contrario, el mensaje será mandado a la cuenta de correo-e del amigo.
Si bien en las relaciones cara a cara no andamos presumiendo de dónde
conocimos a nuestros amigos, salvo en el momento de presentación: “fulano de tal, mi
colega de trabajo, mi compañero de escuela, etc.) en el Facebook esta etiqueta está
presente todo el tiempo, siempre y cuando los amigos decidan compartir cómo o de
dónde conocen al otro. El dato es útil a la hora de aumentar la telaraña, sobre todo si el
'facebookero' tiene activa la foto de su perfil. Algunos usuarios comentaron que fue esa
la forma en la que encontraron a compañeros de colegio o amigos de infancia que no
veían desde hacía mucho tiempo. Además de estas posibilidades, existe un buscador con
el cual el rastrillaje de alguna vieja o reciente amistad cara a cara se hace más fácil.
Ojo avizor
Turrubiates (2000) explica que la comunicación verbal escrita es el medio por
excelencia de la red y que los internautas tratan de llevar a sus conversaciones en línea
la informalidad de una charla de café, por lo que la gramática y sus estructuras, así
como la ortografía pierden importancia. Esto no ocurre solamente en los canales de Chat
o en los mensajes que se envían por correo-e, sino también en los mensajes que circulan
en el Facebook.
Los códigos de estos mensajes no son sólo verbales, sino también icónicos y
verboicónicos. La observación en la red Bolivia, estableció que la mayor parte de las
interacciones entre usuarios posee códigos verboicónicos, seguidos de cerca por
aquellos mensajes verbales. Cabe aclarar que no se toma en cuenta la fotografía del
perfil del ‘facebookero’, que la plataforma incluye por defecto, pues se parte con la
premisa de que la comunicación es intencionada. La cantidad de mensajes sólo icónicos
es reducida.
En relación con los mensajes verbales es necesario apuntar que la codificación
responde, efectivamente, a un ‘estilo’ coloquial, pero sobre todo más oral. Se escribe
como se habla. Asimismo, se usan emotíconos y el lenguaje es simplificado. El uso de
abreviaturas arbitrarias y de otro tipo de mutaciones lingüísticas es inherente a esta
comunicación.
La calidad de la comunicación también fue medida en función a la respuesta. Se
observaron ‘espacios públicos’ como The wall, The superwall, las tableros de discusión
y los tablones de anuncios. En el caso de fichas personales se debe seguir la huella de la
araña para determinar si la comunicación fue efectiva, media o infructuosa. Por lo
general es efectiva, aunque con cierto retardo, que se debe a que una de las
características del Facebook es que la comunicación es asíncrona. Cuando no hay
respuesta se puede pensar en una comunicación infructuosa, sin embargo, existe la
posibilidad de que el usuario hubiera respondido de manera privada, por lo que esta
categoría de medición no resulta tan representativa. El tono de la comunicación, cuando
esta es efectiva o media, es sobre todo amistosa, aunque la nostálgica y la poética
también se manifiestan.
La observación también planteó mediciones como el tipo de comunicación que
se suscita en esta plataforma, definido en función al ‘soporte’ de la aplicación. Más de
un 70% se trata de comunicaciones sociales, es decir que el usuario invita a otro amigo,
ya sea a unirse al Facebook, a usar alguna aplicación o a reclutarse a favor de una causa.
La siguiente es la ‘virulenta’, que está relacionada con los mensajes en los que se hace
referencia a aplicaciones como Vampires, Werewolves y Zombies, en los que se
‘muerde’ a otro amigo para tenerlo en el ‘clan’, lo que otorga puntajes. En tercer lugar
está la comunicación ‘graffitera’ que tiene como característica el uso de aplicaciones
como The wall (El muro) y The superwall, que incluye las fotografías. Y hablando de
imágenes, es común que los amigos comenten las fotos que otros suben a su perfil.
Pero, ¿cuál es el tema de conversación? Si se trata de fichas personales son
‘socialeros’, es decir que se refieren a salidas, paseos, conciertos, fiestas y otras
actividades de esparcimiento. Mientras que en los grupos, están relacionadas
directamente con el tópico. Si se trata de la red Bolivia, la situación sociopolítica y
económica impera.
La frecuencia de uso que el ‘facebookero’ hace de la plataforma es media, cinco
días a la semana, lo que implica el uso de la Internet en horarios de clases o de trabajo.
Por supuesto existen usuarios que ingresan en el Facebook a diario y otros que lo hacen
entre dos y tres veces. La medición es posible gracias a la bitácora que por defecto
incluye la plataforma.
Esbozar un perfil del ‘facebookero’ da como resultado a usuarios tipo de entre
17 y 30 años. Según las estadísticas de la red Bolivia aproximadamente un 38% es
varón, mientras que e l 37% es mujer y el resto no ha especificado su género en el perfil.
Lo de la edad también es relativo puesto que algunos usuarios no detallan esa
información o porque la falsean, prueba de ello es que aparecen usuarios de más de 90
años de edad. Ese mismo hecho, de todas formas, puede dar una pauta de la edad del
‘mentiroso’ o bromista.
Otro de los datos que los usuarios pueden listar es el de su estado civil. El 42%
de los miembros de Bolivia se declara soltero, frente a un 35% que no lo especifica,
sólo un 16% señala que se encuentra en una relación.
La caracterización de los usuarios también se la efectúan con base en la cantidad
de amigos que pueda tener en su lista, en la telaraña que ha tejido. Por lo general se trata
de ‘facebookeros’ populares, es decir que poseen entre 51 y 100 contactos. Por su
puesto existen los personajes, con más de 101 conocidos., pero no son tantos como los
amigueros, que poseen entre 21 y 50 contactos.
Un dato curioso. La denominación ‘personajes’ coincidió, durante la
observación, con que los usuarios que tenían más de 101 amigos son precisamente
personajes de la farándula, medios de comunicación o del mundillo artístico boliviano.
Como en toda comunidad virtual, los desacuerdos y las agresiones no faltan. Los
roces regionales que existen en el país también ocurren en el Facebook, así como las
ganas de integración y paz. En el grupo denominado Cuántos bolivianos hay en el
Facebook, que supera los 3.000 miembros, puede leerse por ejemplo: “hola soy paceño,
criado en Tarija. Mi apodo es ‘chapaco’; viví cuatro años en ‘Cocha’ y ahora estoy casi
seis en Santa Cruz”.
Un acercamiento
El Facebook se ha convertido en una de las redes sociales más grandes del
mundo y su impacto en Bolivia se siente. Existe una red que lleva el nombre del país,
con más de 11.000 usuarios, y un promedio de 150 nuevos miembros al día. De esta red
se desprende una gran cantidad de grupos que, diariamente, ‘crecen como hongos’ y que
abordan los temas más variados.
Esta plataforma, que en su conjunto supera los 40 millones de miembros, posee
innumerables aplicaciones, que son añadidas por los usuarios según su criterio. El
principal fin de esta red social es establecer relaciones con otras personas, o
simplemente comunicarse con amigos que se conocen cara a cara.
A modo de recuento, el ‘facebookero’ de la network Bolivia está entre los 17 y
30 años de edad, es indistintamente hombre o mujer, es amiguero (tiene entre 51 y 100
amigos), ingresa en la plataforma al menos cinco veces por semana y mantiene
comunicaciones efectivas (con respuesta) del tipo social (la finalidad es el
esparcimiento o la reunión con otros) y con temas ‘socialeros’ ( la mayoría tiene que
ver con invitaciones de toda índole). Los códigos que usa para cifrar sus mensajes son
sobre todo verboicónicos, aunque los sólo verbales también son frecuentes.
El potencial del Facebook todavía no llega a su esplendor, pero un grupo de
empresarios, universidades e instituciones ya están echando mano de él para anunciar
sus actividades, promover sus causas, reclutar gente y vender sus productos y servicios.
El Facebook lleva menos de un año disponible para el público en general, sólo basta con
una cuenta de correo-e para abrirse un perfil en la plataforma. Y aunque las disputas
legales por su autoría estén en los estrados judiciales estadounidenses, se ve que éste
sólo es el comienzo y que todavía quedan muchas redes que tejer.
Bibliografía
AFP (2007) Estudiantes piden cerrar el sitio Facebook, al que acusan de plagio.
Cable informativo.
ARREGOCÉS, B (2007) Facebook, tras la estela de MySpace. En Consumer.es [En
línea] Disponible en
http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/internet/2007/07/24/164800.php
[Consultada 7/9/07]
CASTELLS, M (1996) La era de la información. Vol. 1 La Sociedad red. Madrid.
Alianza editorial.
EFE (2007) Microsoft sostiene conversaciones para invertir en Facebook. Cable
informativo.
----- (2007) Retrasan decisión de aceptar demanda por plagio al creador de
Facebook.com. Cable informativo.
FEJLER, E (2000) Las comunidades virtuales en Argentina: vida y pasión. En
FINQUELIEVICH (Coord.) y otros ¡Ciudadanos a la red! Buenos Aires. La Crujía.
GUARDIA, M (1999) Mediaciones en la mira: Culturas populares, recepción
educación y desarrollo. En Texto de divulgación 5. La Paz. CIBEC
IMAÑA, T (2002). La mediación tecnológica del Chat como promotora de un
proceso comunicativo alterno en las relaciones humanas. Estudio de caso. Santa
Cruz. UPSA.
TREJO, R (2000) Internet y sociedad urbana: cuando el ciberespacio y la calle se
complementan. En FINQUELIEVICH (Coord.) y otros ¡Ciudadanos a la red! Buenos
Aires. La Crujía.
TURRUBIATES, R (2000) Chat, chat… ágoras cibernéticas y comunicación global.
En FINQUELIEVICH (Coord.) y otros ¡Ciudadanos a la red! Buenos Aires. La Crujía.
WIKIPEDIA (s/f) Enciclopedia libre de Internet. [En línea] Disponible en
http://www.eswikipedia.org [Consultada 7/9/07]
YADAV, S (2006) An in-depth profile of Facebook, En mashable.com [En línea]
Disponible en http://mashable.com/2006/08/25/facebook-profile/ [Consultada 7/9/07]
Es un trabajo Universitario, pero me perece muy bien llevado y con información relevante sobre la red social Facebook y sus repercusiones en sus circunstancias sociales y ambientales.
ResponderEliminarLa frase "si no estas en Facebook no eres nadie", está generalizada en todos los países por lo que creo que está influida de alguna manera, como otros conceptos, por slogan o publicidad más o menos encubierta desde las organizaciones de las mismas redes sociales.